Siempre nos quedará el resto de los veranos.

martes, 11 de enero de 2011

Lenguaje, novela: "VIERNES 14 DE OCTUBRE"

Nunca llegué a pensar como sería mi futuro, que me ocurriría del presente en adelante. Sólo sabía que tenía quince años y que en ese momento era una chica feliz a pesar de todo lo malo que había vivido. Hacía tres años que mi hermano mayor murió tras haber estado enganchado a las drogas. A mí me costó salir de esa situación ya que yo era la única que sabía en dónde estaba metido mi hermano y no supe hacer nada. Lo único que hacía era llorar y me sentí muy sola porque el único que había estado a mi lado toda la vida había sido él ya que mis padres estaban separados y vivían fuera de la ciudad.
Cuando me enteré de aquello, decidí suicidarme por el puente de piedra de mi ciudad.
Pero en ese momento apareció el chico del cual llevaba enamorada toda la vida, Nacho, y me pidió que no lo hiciese, yo estuve a punto de caerme pero él me agarro muy fuerte y no me soltó.
Desde aquel momento comencé una nueva etapa, vivía en una casa enorme y hermosa en el Casco Antiguo de Logroño, que me recordaba a mi hermano. Para mí, estar en ese lugar era un infierno, me sentía sola, lloraba y no había noche que soñara con él. Pero gracias a Nacho mi vida siguió en adelante, empezamos a salir juntos y nunca me dejaba sola, como él me decía yo era la niña de sus ojos.
Tras cinco meses después de la muerte de mi hermano, seguí con las clases y comencé a realizar una vida como la de antes. Mis amigas al verme vinieron corriendo hacia mí, me preguntaron que tal estaba y que estaban ahí para lo que necesitase. Por fin comencé a sentir lo que yo era, empecé a retomar mis clases en el conservatorio de danza, salía con mis amigas, y mi vida no podía ir mejor ya que para mí, Nacho, era el chico ideal, guapo, alto y moreno, del cual yo estaba enamorada, y él me quería y respetaba, o eso es lo que yo creía.
Una mañana, escuché como la chica más popular del instituto, Laura, contaba a sus amigas que Nacho estaba con ella, y que conmigo estaba jugando porque le daba pena. Yo preferí no escuchar ni hacer caso a esas palabras, pero mi cabeza me decía que eso podía ser cierto, ya que comenzamos a salir después de todo lo sucedido, aunque mi corazón no decía lo mismo porque yo estaba perdidamente enamorada de él.
Cada día me convencí  más de lo que decía Laura. Yo misma veía como ellos se miraban, Nacho la miraba con otros ojos diferentes que a mí, con más deseo. Hasta que un día los vi besándose y eché a correr, él al verme vino tras de mí pero le pedí que me dejase sola. Nacho me llamaba todos los días, pero yo no quise saber nada de él.
Otra vez volvía a la vida de antes pero esta vez, pasé de hacer locuras y comprendí que la vida seguía adelante y el único apoyo que tenía eran mis amigas.
Una mañana del viernes 14 de octubre, llegó Miriam, mi mejor amiga, con el periódico para mirar las carteleras de cine porque esa tarde íbamos a ver una película. Cuando estábamos observando el periódico vimos una noticia en la que un grupo de jóvenes violaron a unas chicas de nuestra edad, nos preocupamos un poco ya que esas niñas vivían en nuestro barrio, pero no le dimos mayor importancia.
Llegó la tarde de chicas y vimos una película en la que me sentí identificada y me gustó ya que al protagonista le ocurrían cosas como a mí, y me enseñó a que hay que seguir hacia delante. Cuando terminó la película fuimos a cenar a casa de Miriam. En la calle no había nadie, y al momento sentí como alguien nos seguía. Se lo dije a mis amigas pero ellas no vieron nada y seguimos andando. Nosotras íbamos hablando de nuestras cosas, y de repente alguien me agarró, era uno de los violadores del barrio. Yo le di una patada y huí. Mis amigas al no verme se preocuparon pero cuando me vieron que venía por la esquina solo pude decirles… ¡CORRER!

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