Buenos días. Nos encontramos en el colegio Escuelas Pías de Logroño, y en este momento estoy acompañada de don Antonio Davalillo, profesor del centro.
- Buenos días Davalillo. Acabamos de enterarnos que usted se jubila. ¿Cómo se siente?
- Buenos días a ti también. Decirte que me siento feliz ya que no me jubilo del todo, de los seis cursos a los que estoy dando clase actualmente, sigo con uno de ellos.
- Pero, ¿no le da pena dejar todos estos años atrás de enseñanza?
- Pues claro que me da pena, pero como he dicho antes no todos se van a salvar de mí –añadió riéndose.
- Me imagino que serán muchos los momentos vividos en el centro.
- Sí –asintió. Después de cuarenta y un años en este colegio dejas muchos recuerdos y momentos felices atrás.
- De todos esos momentos vividos, ¿con cuál te quedas?
- No sabría decirte, para mí ha sido todo bueno aquí. Lo mejor que me llevo son mis compañeros que son unas grandes personas y todos los alumnos que han pasado por aquí y he tenido el gusto de darles clase.
- Después de todos estos años de enseñanza, ¿qué es lo mejor que te llevas?