Buenos días. Nos encontramos en el colegio Escuelas Pías de Logroño, y en este momento estoy acompañada de don Antonio Davalillo, profesor del centro.
- Buenos días Davalillo. Acabamos de enterarnos que usted se jubila. ¿Cómo se siente?
- Buenos días a ti también. Decirte que me siento feliz ya que no me jubilo del todo, de los seis cursos a los que estoy dando clase actualmente, sigo con uno de ellos.
- Pero, ¿no le da pena dejar todos estos años atrás de enseñanza?
- Pues claro que me da pena, pero como he dicho antes no todos se van a salvar de mí –añadió riéndose.
- Me imagino que serán muchos los momentos vividos en el centro.
- Sí –asintió. Después de cuarenta y un años en este colegio dejas muchos recuerdos y momentos felices atrás.
- De todos esos momentos vividos, ¿con cuál te quedas?
- No sabría decirte, para mí ha sido todo bueno aquí. Lo mejor que me llevo son mis compañeros que son unas grandes personas y todos los alumnos que han pasado por aquí y he tenido el gusto de darles clase.
- Después de todos estos años de enseñanza, ¿qué es lo mejor que te llevas?
- Como he dicho anteriormente a mis compañeros y alumnos, a los cuales me ha encantado enseñarles cosas nuevas y compartir buenos momentos con todos.
Y deciros que hace cuarenta y un años conocí a mi mujer, Begoña, y para mí es
uno de los mejores momentos vividos.
- ¿Por qué decidiste dedicarte al mundo de la enseñanza y de los niños?
- Pues que decirte, cada uno se guía por la rama que mejor se le de y más le guste. Así que a mí me gustaban las matemáticas y la enseñanza, ya que me encantan los niños, aunque me ha tocado dar a cursos de no tan niños –respondió riendo.
- Ahora que vas a dejar este mundo, ¿quisieras seguir enseñando como lo has hecho hasta ahora?
- Claro que sí, para mí sería un placer el seguir dando clases particulares de matemáticas, ya que digamos que es una de las asignaturas hueso para los alumnos.
- ¿Así que usted prefiere seguir dando clases y no descansar tras todo este tiempo de dedicación y esfuerzo?
- Hombre, un descansito siempre viene bien, pero me gustaría seguir con lo que he hecho hasta ahora.
- Y ahora ¿te hubieras querido dedicar a otra cosa?
- No. Han sido unos años especiales en los que he compartido muchas cosas con muchas personas diferentes, de las que todas me llevo bonitos recuerdos.
- Bueno y ya me voy a ir despidiendo pero antes quisiera preguntarle si le gustaría agradecer a alguien todos los momentos.
- Pues sí. Quisiera darle las gracias a mis compañeros y alumnos, que gracias a ellos estos años de enseñanza se han hecho más cortos.
- Por último quería agradecerle a usted por este momento que nos has dedicado.
- Muchas gracias a tí. Gracias y hasta luego.
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